TDAH y autocontrol
Los niños con TDAH y otros trastornos del neurodesarrollo tienen muchas dificultades para ejercer el 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘰𝘭, el cual no es otra cosa que el freno de la maquinaria.
Esta falla en el autocontrol lleva a que los padres compensen controlando la conducta del niño 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘢𝘧𝘶𝘦𝘳𝘢. Esto genera dos cosas:
1. Niños más regañados, más castigados y con más llamadas de atención -con impacto en su autoconcepto y por tanto en su autoestima, «soy un niño malo», «no sirvo», «tengo mente de teflón», «no se me da el estudio»-
2. Un mayor conflicto en la relación madre/padre-hijo. El descontrol conductual del niño puede mantener bajo mucha tensión la relación con sus padres e incluso puede llegar a dañarla para siempre -«mi papá siempre estaba enojado conmigo», «mi mamá nunca confió en mí»-