¡Nunca falta un comentario negativo!
Cuando los padres aceptan que un especialista prescriba un fármaco para mejorar la conducta de su hijo, es común que se enfrenten a comentarios negativos provenientes generalmente de un 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝗿 𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮𝗻𝗼 (una abuelita, un tío…), de un amigo, de algún vecino, o incluso ¡del médico de la familia!:
«no dejes que le den medicamento al niño… te lo van a drogar, ese medicamento tiene a los niños drogados, como zombis».
El hecho de que estos comentarios sean expresados por personas en quienes los padres confían, los llena de culpa y confusión. A veces, la maestra que sugirió a los padres que llevaran al niño con un especialista también manifiesta su desacuerdo en que el niño sea medicado.