TDAH y matrimonio

TDAH y matrimonio

Hoy en día persiste la idea equivocada de que el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) es una condición que afecta únicamente a niños y adolescentes. De hecho, aún encontramos profesionales de la salud mental que afirman que el TDAH no existe. Se cree que el TDAH es una invención de la industria farmacéutica para enriquecerse con la demanda de psicofármacos. La evidencia científica ha demostrado, no solo la realidad clínica del TDAH, sino su persistencia en la edad adulta. El TDAH no solamente es un problema de niños, también lo es de adultos… y por tanto, de las parejas.

Las dificultades para enfocarse en una actividad, las fallas en la capacidad de previsión, los problemas en la organización del tiempo y el adecuado manejo de las finanzas personales y familiares son síntomas comunes en adultos con TDAH. Los adultos con esta condición pueden ser inestables en su actividad laboral y también en sus relaciones interpersonales. A esto puede sumarse una dificultad para el adecuado manejo de las emociones (enojo, ira, tristeza) así como expresiones de impulsividad que deterioran la relación de pareja. En los casos más graves puede presentarse la violencia. No es raro que algunos de estos adultos reciban primero el diagnóstico de trastorno límite de la personalidad.

La estadística nos ha mostrado que un adulto que tiene TDAH tiene el doble de probabilidades de divorciarse en comparación con una persona que no lo padece. Además, se estima que cerca del 60 % de las relaciones de pareja en las que un miembro padece TDAH son disfuncionales. Esto conlleva dificultades en toda la dinámica familiar, impactando negativamente el desarrollo de los hijos.

En la actualidad contamos con tratamientos seguros y eficaces para el manejo del TDAH en cualquier grupo de edad. También, se han diseñado estrategias para trabajar con parejas y familias que conviven con esta condición.

Los comentarios están cerrados.